Caso real: prótesis fija en maxilares muy atróficos

Hay pacientes que llegan a la consulta con una frase repetida en varias clínicas: «no tienes hueso suficiente para implantes». Es una de las situaciones que más nos motiva, porque casi siempre hay una solución que no pasa por meses de injertos. De hecho, así es como abordamos los implantes dentales en Valencia en casos complejos. Este caso es un buen ejemplo. Lo documento aquí tal como ocurrió, con sus decisiones clínicas y su resultado, porque entender un caso real ayuda mucho más que cualquier explicación teórica.
La paciente: maxilares atróficos y varias clínicas que dijeron que no
Mujer de 43 años, sin enfermedades sistémicas, que acude pidiendo una rehabilitación con implantes. En la exploración presentaba el primer y tercer cuadrante sin dientes, una prótesis fija de la pieza 12 a la 28, un puente fijo del 34 al 45 y tres implantes bifásicos (convencionales, de dos piezas) antiguos con coronas en forma de premolar hasta la altura del 47-48.
La ortopantomografía inicial mostraba lo que más condiciona un caso así: una atrofia ósea muy avanzada en ambos maxilares, además de restos radiculares y focos infecciosos en varias piezas. La paciente estaba especialmente harta de tres cosas: la estética de su prótesis, las filtraciones con malos olores que provocaban, y el hecho de no poder llevar las dos prótesis removibles porque le daban náuseas.
Antes de llegar a nosotros había consultado a varios profesionales. Las respuestas habían sido las habituales en estos casos:
- Que no era candidata a implantes.
- Que, para serlo, debía someterse antes a elevación de seno bilateral, injertos de hueso en bloque y una posible lateralización del nervio dentario en el tercer cuadrante.
- O bien colocar 6 implantes arriba y 4 abajo y rehabilitar con dos prótesis híbridas, opción que ella descartó de inmediato por sus características.
Esa secuencia de «noes» es justo el motivo de que estos casos parezcan imposibles cuando se abordan solo con implantes bifásicos convencionales. La clave está en cambiar de enfoque, no en torturar al paciente con injertos previos.
La decisión clínica: aprovechar el hueso que sí está
El planteamiento fue distinto. En lugar de fabricar hueso donde no lo había, buscamos el hueso bueno donde sí estaba: el hueso basal cortical, la capa profunda y densa del maxilar que no se reabsorbe aunque arriba haya desaparecido el hueso alveolar. Esta es la base del trabajo con implantes basales y de nuestro método propio, el ABIL System®, una técnica propia, desarrollada por el Dr. Alvarado, sobre los principios de la implantología de carga inmediata.
El plan acordado con la paciente fue:
- Extracción de todas las piezas y restos radiculares deteriorados por las filtraciones.
- Conservar los 3 implantes bifásicos antiguos, que estaban sanos y bien integrados.
- Maxilar superior: implantes basales monofásicos buscando anclaje cortical, incluyendo implantes cigomáticos para la zona posterior, donde la atrofia era extrema.
- Maxilar inferior: implantes monofásicos anclados en el mejor hueso disponible.
- Prótesis provisional fija de resina el mismo día y, a los pocos días, prótesis definitiva de zirconio.
Todo ello sin elevación de seno, sin injertos de hueso y sin lateralización del nervio dentario. Ese es el punto que más alivia a un paciente que llega creyendo que le esperan meses de cirugías.
La cirugía, paso a paso
Antes de la intervención se realizaron un TAC del maxilar superior y otro del inferior, modelos de estudio y los registros necesarios para tener los provisionales listos el mismo día de la cirugía. Planificar bien sobre el TAC 3D no es opcional en estos casos: con maxilares atróficos, la posición y la longitud de cada implante deciden el éxito del tratamiento.
Maxilar superior
El día de la cirugía se procedió a las extracciones y a colocar los implantes en las zonas de mejor hueso:
- 7 implantes basales monofásicos en el grupo anterior: 5 buscando anclaje en el suelo de las fosas nasales y 2 en las eminencias caninas.
- 4 implantes cigomáticos (dos en cada lado), que cruzan el seno y se anclan en el hueso del pómulo. Tienen superficie totalmente pulida y una longitud que les permite alcanzar ese anclaje fuerte y seguro sin destruir el seno ni provocar grandes inflamaciones, lo que facilita una recuperación rápida.
- En la zona posterior, un implante basal con anclaje en la cortical del suelo del seno y la tuberosidad (el hueso que hay detrás de la última muela) de un lado, y un implante monofásico anclado en las alas de la apófisis pterigoides del otro.
Maxilar inferior
Tras las extracciones, se aprovecharon los 3 implantes bifásicos que ya portaba la paciente y se añadieron implantes monofásicos: primero 6 en el grupo anterior y, después, 2 en el tercer cuadrante y 1 más en el cuarto.
El mismo día: dientes fijos
Con todos los implantes colocados, se tallaron los pilares para dejarlos lo más paralelos posible, se tomaron impresiones y registros, y se rebasó, ajustó la oclusión y cementó la prótesis provisional. Un detalle destacable del postoperatorio inmediato: muy poco edema y muy poco sangrado, gracias a una cirugía mínimamente invasiva. La paciente salió ese mismo día con dientes fijos, recuperando función masticatoria, fonética y estética.
En los días siguientes se completó la prótesis definitiva de zirconio con sus pruebas de casquillo y bizcocho (pruebas intermedias de la estructura y de la cerámica), sus ajustes de oclusión y el cementado final. El criterio oclusal aquí es determinante: una oclusión muy estable, dejando libres o en infraoclusión (sin contacto al morder) las zonas posteriores, para que las fuerzas de la masticación se repartan de forma segura entre los implantes. Si quieres profundizar en por qué la oclusión es tan importante en estos casos, lo desarrollamos en oclusión en prótesis fija sobre implantes.
El resultado a 18 meses
El control radiográfico a los 18 meses mostró una rehabilitación estable, con los implantes correctamente integrados y la prótesis fija funcionando. Para la paciente, lo más valorado fue justo lo contrario de lo que le habían ofrecido en otros sitios: la rapidez del tratamiento, no haber pasado por injertos ni elevaciones de seno, y haber recuperado la estética y la función prácticamente de inmediato, en lugar de esperar nueve meses o más con un enfoque tradicional.
Qué nos enseña este caso
Más allá de los detalles técnicos, hay tres ideas que conviene quedarse:
- «No tienes hueso» rara vez significa «no puedes llevar implantes». Significa que no es un caso para implantes convencionales. El hueso basal cortical sigue ahí aunque el alveolar haya desaparecido, y es precisamente el que da el anclaje más fuerte. Lo explicamos a fondo en implantes sin hueso en Valencia.
- La prótesis fija es posible incluso en atrofias severas. Esta paciente había rechazado las híbridas y las removibles; con esta técnica se le devolvió una prótesis fija completa. En nuestra consulta, una rehabilitación de arcada completa se resuelve siempre con prótesis fija, nunca con una dentadura removible.
- La planificación lo es todo. Estos resultados no se improvisan: dependen de un buen TAC, de un conocimiento anatómico profundo de los maxilares y de años de experiencia. El Dr. Alvarado coloca más de 1.000 implantes al año desde 2002 y es profesor de la International Implant Foundation, donde se forma en estas técnicas a profesionales de todo el mundo. Puedes ver su trayectoria en la página del Dr. Miguel Alvarado.
Cada boca es distinta y ningún caso se debe extrapolar sin un estudio individual. Lo que sí es generalizable es el mensaje de fondo: antes de aceptar meses de injertos o resignarse a una dentadura removible, merece la pena una segunda opinión sobre tus implantes. Si te han dicho que no eres candidato a implantes o quieres saber qué se puede hacer en tu caso concreto, puedes ver más ejemplos en nuestros resultados de antes y después, leer más testimonios de pacientes o escribirnos directamente por WhatsApp para una valoración sin compromiso. Lo revisamos con calma y te decimos la verdad sobre tu caso.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre tu caso, consúltanos o acude a tu odontólogo.