Las dolencias bucodentales son tan antiguas como el hombre. Ya en las primeras civilizaciones se buscaron y encontraron soluciones algo rudimentarias, eso sí, para aliviar el dolor producido por las enfermedades dentales. Se tienen evidencias de que los egipcios realizaban tratamientos dentales utilizando alambres para estabilizar fracturas mandibulares o ligar dientes perdidos y como método de esterilización utilizaban el fuego.

Desde luego ingenio no les faltaba, incluso para practicar la odontología estética ya que se decoraban los dientes incrustando en el esmalte piedras preciosas. Más tarde, los etruscos y los fenicios se servían de bandas y alambres de oro para la construcción de prótesis dentales. En las bandas, colocaban los dientes extraídos y con los alambres los retenían en la boca.

Muchos años después cogieron los barberos el testigo, quienes en sus barberías realizaban las extracciones dentales y otros procedimientos a la vez que afeitaban o cortaban el pelo a los señores. Me pregunto si también acudían a estos lugares las señoras…

odontología a través de la historia

Los farmacéuticos eran los encargados de prescribir remedios herbales para el dolor de dientes, tampoco existían los cuidados preventivos. El tratamiento en aquellos días era básicamente extraer el diente enfermo. De hecho cuando George Washington se convirtió en el primer presidente de EEUU en 1789, solo tenía un diente natural en su boca.

Afortunadamente la odontología ha sufrido tal evolución que resulta cuanto menos asombroso lo que podemos conseguir hoy en día gracias a la tecnología y por supuesto a toda la historia de la medicina.

Hoy en día, el paso por el dentista resulta placentero, la odontología se ha humanizado hasta tal punto, que el paciente participa en el diseño de su propia sonrisa. Existe la  conciencia preventiva, el diagnóstico digital, la ortodoncia invisible, la sedación consciente, la implantología inmediata y teniendo en cuenta que los materiales que se emplean son de una altísima calidad además de ser biocompatibles con el organismo, estamos hablando de que vivimos en una época de excelencia en el mundo de la odontología.