Prevención y hábitos

Cómo se trata una caries: del empaste a la endodoncia

Dentista revisando una caries en el diente de un paciente con espejo intraoral.

Una cosa es evitar que la caries aparezca y otra muy distinta es qué hacer cuando el dentista ya te ha dicho que tienes una. Este artículo va de lo segundo: el tratamiento. Si lo que buscas es cuidarte para que no salga, te interesa más cómo prevenir la caries; aquí damos por hecho que ya está ahí y vamos a lo importante: cuanto antes se trate, más diente se conserva, menos molesto es y más barato sale.

La caries no se cura sola ni se va con un colutorio. Es una destrucción del diente provocada por las bacterias de la placa, que fermentan los azúcares y producen ácidos que disuelven el esmalte. Una vez perforado, ese tejido no se regenera. El objetivo del tratamiento es siempre el mismo: eliminar la parte dañada y reconstruir el diente con un material que selle y aguante. Lo que cambia, y mucho, es la profundidad a la que ha llegado.

¿Cómo se diagnostica una caries?

Un buen diagnóstico combina inspección visual, radiografía y, cuando hay dudas sobre el nervio, pruebas de sensibilidad. Hace falta esa combinación porque no todas las caries se ven. Las que están en la cara visible o producen una mancha marrón u oscura son fáciles de detectar a simple vista, pero muchas empiezan entre dos dientes o por debajo de un empaste antiguo, donde el ojo no llega. Por eso un buen diagnóstico combina varias cosas:

  • Inspección visual y con sonda, para valorar el esmalte y las zonas reblandecidas.
  • Radiografía, imprescindible para ver las caries interproximales (entre dientes) y saber a qué profundidad ha llegado respecto al nervio.
  • Pruebas de sensibilidad cuando hay dudas sobre si el nervio está afectado.

Este paso no es burocracia: define el tratamiento. La diferencia entre un empaste de veinte minutos y una endodoncia depende de unos milímetros, y solo se sabe mirando bien. En la clínica trabajamos con diagnóstico por imagen y TAC 3D, lo que ayuda a planificar con precisión cuando el caso no es evidente.

El tratamiento según la fase de la caries

Caries inicial (solo esmalte)

Cuando la lesión es muy superficial y todavía no ha roto la barrera del esmalte, a veces ni siquiera hace falta el torno. Reforzar la zona con flúor y vigilar de cerca la evolución puede frenarla, siempre que se corrija lo que la está causando: la higiene, la dieta o ambas. Es la única fase en la que la caries puede detenerse sin quitar tejido, y por eso las revisiones a tiempo valen tanto.

Caries en dentina: el empaste (obturación)

Es el caso más frecuente. La caries ha pasado del esmalte a la dentina, hay una cavidad y duele al frío o al dulce. El tratamiento es la obturación, lo que todo el mundo llama empaste: se elimina por completo el tejido cariado y se rellena el hueco con composite.

El composite es una resina del color del diente que se adhiere a la estructura sana, sella herméticamente y devuelve la forma original. Aquí conviene aclarar una duda muy habitual: no usamos empastes de amalgama (los grises, con mercurio). Trabajamos solo con composite sin mercurio, por estética y por criterio de odontología conservadora en Valencia: conservar la mayor cantidad de diente sano posible. Una sesión basta y el diente queda funcional ese mismo día.

Cuanto antes se hace, más sencillo es. Una caries pequeña se resuelve con una obturación discreta; si se deja avanzar meses, esa misma caries puede acabar necesitando una endodoncia.

Caries que llega al nervio: la endodoncia

Si la caries no se trata y profundiza hasta el nervio (la pulpa), aparece el dolor intenso y espontáneo, el típico que no deja dormir. En ese punto el empaste ya no sirve, porque la infección está dentro del diente. La solución es la endodoncia: se retira la pulpa infectada, se limpia y desinfecta el conducto y se sella.

La endodoncia tiene mala fama por el dolor, pero hoy se hace con anestesia local y, bien ejecutada, es indolora; de hecho, lo que dolía era la infección, no el tratamiento. Tras endodonciar un diente conviene protegerlo, porque queda más frágil. En muchos casos se refuerza con una reconstrucción y, si ha perdido mucha estructura, con una corona.

Cuando ya no queda diente suficiente: la corona

Si la caries ha destruido buena parte de la pieza, un empaste no tiene dónde sujetarse. Entonces se coloca una corona (funda) que recubre el diente entero y le devuelve forma y resistencia. Nosotros las hacemos de zirconio, por su estética y su resistencia.

Y hay un escenario final que conviene nombrar sin dramatismo: cuando el diente está tan destruido que no se puede salvar, hay que extraerlo. Conviene saber qué consecuencias tiene perder una pieza: deja un hueco que arrastra problemas (los dientes vecinos se mueven, el de enfrente baja), así que ese espacio se rehabilita después, normalmente con un implante dental, a veces con un implante inmediato tras la extracción. Todo esto, insisto, es evitable si la caries se trata a tiempo.

¿Qué pasa si no tratas una caries?

La caries no se estabiliza por su cuenta: avanza. Lo que hoy es una obturación de una sesión, dentro de unos meses puede ser una endodoncia, y más adelante una corona o la pérdida del diente. El coste y la incomodidad crecen en cada fase. Por eso, ante una mancha que no se va, sensibilidad persistente al frío o al dulce, o un diente que ha empezado a doler, lo sensato no es esperar a ver si se pasa: no se pasa.

Después del tratamiento: que no vuelva

Tratar una caries soluciona el problema concreto, pero no cambia lo que lo provocó. Si la causa sigue (higiene insuficiente, mucho azúcar, falta de revisiones), aparecerán caries nuevas en otros dientes. El tratamiento y la prevención van de la mano: una vez resuelta la pieza, toca repasar la técnica de cepillado, el uso de seda o cepillos interproximales y la dieta. Y mantener las revisiones periódicas, que son las que detectan la siguiente caries cuando aún es un empaste pequeño y no un problema grande.

Si tienes una mancha o un diente que se queja, no esperes a que duela de verdad. En nuestra consulta de odontología general en Valencia valoramos el estado real de la pieza con diagnóstico por imagen y te explicamos qué necesita y por qué. Puedes escribirnos por WhatsApp al 601 465 925 para una valoración sin compromiso.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre tu caso, consúltanos o acude a tu odontólogo.

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